Modelos de gestión y políticas públicas en el marco de los ODS y la Agenda 2030

Coordinador: Manuel Arenilla Sáez. Profesor de Ciencia de la Administración. España.

El mundo tiene diez años para cumplir con la Agenda 2030 y sus ODS. Los insuficientes avances alcanzados desde 2015, la constatación de la ralentización, cuando no retroceso, en algunos países de Iberoamérica y la situación de pandemia global por el COVID-19 y su ya constatable grave impacto en la economía y las finanzas públicas no mueven a la confianza de que se puedan conseguir las ambiciosas y necesarias metasde los ODS. Sin embargo, precisamente en la situación actual, la Agenda 2030 nos ofrece la oportunidad de hacer las cosas de otra manera. La pandemia actual no puede concluir en el confinamiento permanente de los países, sino en lo contrario, en entender los problemas de manera global e integrada, en la idea de que poniendo el conocimiento y los recursos de todos en interrelación es la manera con la que podemos combatir ahora el virus y luego los grandes retos de la Humanidad. Lo que la pandemia nos enseña es que se trata de un problema colectivo que no se puede abordar en solitario. En fin, muchos han despertado súbitamente a una realidad en la que amplios colectivos se siguen quedando atrás.

Este Congreso del CLAD en Lisboa nos ofrece la oportunidad de compartir cómo la Agenda 2030 está ayudando a innovar la gestión pública y los procesos de las políticas públicas. En todas partes se constatan buenas prácticas, muchas de ellas recogidas y difundidas por el Sistema de Naciones Unidas y por el Pacto Global. En ellas se constata que el recuso a las alianzas con actores públicos, privados y sociales son una garantía para avanzar en la consecución de los ODS. Este es otro aprendizaje para los tiempos actuales.

En esta área temática interesa que se reflexione y se debata sobre: las buenas prácticas en Iberoamérica en materia de gestión pública vinculada al cumplimiento de los ODS, especialmente que impliquen a diversos actores; las políticas públicas innovadoras desarrolladas para implementar la Agenda 2030; el nuevo papel de lo público constatado por medio de las experiencias desarrolladas; y la gobernanza y la arquitectura institucional. Tiempos de incertidumbre y también de esperanza porque estamos redescubriendo la importancia de contar con un Estado y una administración fuertes y viendo la necesidad que tienen de actuar en compañía de todos, como proclama la Agenda 2030.